¿Qué hace que una palabra sea fácil o difícil de dibujar?
Una palabra es fácil cuando tiene una sola forma. Un muñeco de nieve son tres círculos y todo el mundo tiene la misma imagen en la cabeza, y por eso cae en diez segundos. La dificultad llega cuando la palabra no tiene contorno propio: estornudar es un suceso y no un objeto, y un atasco es una situación que hay que construir con varios dibujos antes de que alguien la nombre.
Ordena la lista una vez en fácil, media y difícil y después el juego se lleva solo. La ruleta de esta página va mezclada a propósito, para que una ronda pueda ser cualquiera de las dos cosas, y las seis palabras están puestas del objeto más simple a la idea más complicada. Lo que la dificultad no es: un juicio sobre quien dibuja. Una palabra difícil también lo es para quien mejor dibuja de la mesa.
¿Por qué debe sacar la palabra la ruleta y no quien dibuja?
Porque quien elige su propia palabra elige la que sabe dibujar. Más que trampa es algo humano, y le quita al juego, sin ruido, la restricción de la que está hecho. La ruleta saca sin saber quién tiene el rotulador, así que la ronda es el mismo reto se levante quien se levante.
Además libera a quien si no sostendría la lista. Leer palabras toda la noche significa no jugar ninguna ronda, y en un grupo de cinco eso es una quinta parte de la mesa fuera. La otra mitad del trabajo la hace la eliminación: una palabra ya dibujada deja el borde, así que el segundo equipo nunca recibe una que el primero ya resolvió.
¿Cuánto dura una ronda y cómo se puntúa?
Lo estándar es un minuto, y la ruleta no lleva cronómetro, así que pon un temporizador de móvil en la mesa. Quien dibuja no puede hablar, ni escribir letras, ni dibujar números; lo demás vale. La duración del giro es lo que tarda la ruleta en pararse, no lo que dura la ronda, así que déjala corta o se comerá la ronda que viene a empezar.
Un punto por palabra acertada le basta a casi todas las mesas. Si quieres que las difíciles compensen, ponlas a dos puntos y dilo antes de empezar, no cuando alguien acaba de sacar una. Y si la discusión es sobre cuáles son difíciles, pon también el valor en una ruleta y que las dos cosas las decida otro.
¿Para qué más sirve esta ruleta?
Es la ruleta aleatoria con una lista de palabras encima, así que editarla, guardarla y compartirla funciona igual que allí. Cuando la palabra ya está y lo que falta es cuánto vale la ronda o cuántos segundos tiene, la ruleta de números lo resuelve sin otra lista.
Quita el adivinar y dibuja por dibujar y el mismo borde es una colección de propuestas para dibujar. Mantén el adivinar y representa la palabra en vez de dibujarla y estarás jugando a la mímica.