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Ruleta de castigos para directos y partidas

Pon los castigos en la ruleta y deja que decida qué debe quien pierde. Las probabilidades son desiguales a propósito — los dos castigos peores son una quinceava parte cada uno — y no se elimina ninguno, así que cualquiera puede repetirse.

Esta ruleta ya viene montada para el trabajo. Ábrela en el editor para cambiar la lista, la máquina o las probabilidades.

Cada giro sale del generador criptográfico de tu navegador. Cómo se hace un sorteo explica el método y sus límites.

Abrir esta ruleta en el editor

¿Por qué sienta mejor un castigo que salió de la ruleta?

Porque quien organiza deja de ser el malo. El castigo lo decidió alguien de todos modos, y si ese alguien lleva la partida, cada castigo del resto de la noche se lee como un juicio sobre quien perdió: más duro para el que interrumpió, más blando para el que lleva una mala semana. Cuando decide la ruleta, quien pierde no tiene ante quién recurrir, y de eso se trata.

Delante de público la ruleta es además el contenido. Un castigo anunciado por quien presenta es una frase; un castigo que tarda diez segundos en llegar, con la aguja arrastrándose junto a dos sectores que el chat está pidiendo a gritos, es un número del programa. Por eso aquí el giro es largo y va en suspense: la cola no es adorno, es la parte por la que se conectó la gente.

¿Cómo hacer que el castigo duro salga poco sin quitarlo?

Dale peso uno sobre un total de quince. Así viene esta ruleta: dos castigos llevan peso cuatro, uno lleva tres, otro lleva dos y los dos que en realidad nadie quiere llevan uno cada uno. Eso es una probabilidad de uno entre quince para cada uno de los duros, o sea que en dos horas probablemente salga una vez y puede que no salga, y justo esa incertidumbre es la que hace graciosa a la otra mitad de la ruleta.

Lo importante es que la quinceava parte se vea. El sector se dibuja con el mismo número que la probabilidad, así que el público ve que lo peor es una astilla en vez de que le digan que es improbable, y el porcentaje junto a la opción es esa misma cifra escrita. Una ruleta cuyas probabilidades se afirman en vez de verse es una ruleta que el chat te acusará de amañar en el primer giro malo.

¿Cómo se pone la ruleta en un directo sin compartir pantalla?

Añade ?embed=1 al enlace de la ruleta y ábrelo como fuente de navegador. La página muestra entonces solo la ruleta y el resultado — sin barra, sin lista y sin franja inferior — y si además añades &bg=transparent, el escenario no pinta fondo propio, así que la ruleta se apoya sobre tu escena y no dentro de una caja blanca. Monta la ruleta antes en esta página: el enlace ya lleva cada opción, cada peso y cada color.

Una fuente de navegador gana a una pestaña capturada por tres motivos que se notan en la grabación. Se renderiza al tamaño de tu lienzo en vez de escalarse desde una ventana, así que las etiquetas siguen nítidas; no puede colar una barra de marcadores, una notificación ni la pestaña que tenías abierta antes; y sigue funcionando al cambiar de escena, así que la ruleta ya está ahí cuando vuelves a ella.

¿Para qué más sirve esta ruleta?

Es la ruleta aleatoria con castigos encima y los pesos puestos, así que el sorteo no cambia en nada. Cuando el castigo es un número y no una tarea — flexiones, segundos, vueltas —, la ruleta de números saca la cifra y tú dices qué cuenta.

Quita el castigo y pon pruebas encima y la misma ruleta juega a verdad o reto. Pon las categorías y tendrás la ruleta de trivia que canta la siguiente ronda.

Preguntas sobre la ruleta de castigos