¿Por qué se tarda más en elegir película que en verla?
Porque un catálogo convierte la noche en un problema de optimización, y optimizar no tiene regla de parada. Cada título que abres deja peor al anterior, el fondo no se acaba nunca y no hay ningún punto en el que la búsqueda esté demostrablemente terminada: acaba cuando alguien se rinde, no cuando alguien decide.
La ruleta pone la regla de parada que al catálogo le falta. Seis cosas que ya estaban aceptadas, un giro, y la noche empieza. La imagen del fondo es una sala de cine vacía y hace una sola cosa: marca el momento en que la noche deja de ser una búsqueda y pasa a ser una película.
¿Títulos o géneros en la ruleta?
Títulos cuando la lista corta ya está pactada. Si cuatro películas han sobrevivido a la discusión y las cuatro valen, pon esas cuatro y gira: la ruleta solo está para terminar, y un género en ese momento devuelve la conversación al catálogo del que acabas de salir.
Géneros cuando no hay nada pactado. Una ruleta de géneros no elige la película; reduce el catálogo de todo a un estante, y de un estante se elige en minuto y medio. Por eso aquí hay géneros: primero gira, después eliges dentro de lo que ha salido.
¿Qué haces con las veinte películas que no han salido?
Se quedan. Esta ruleta no elimina, así que la perdedora de hoy está en el borde la semana que viene con la probabilidad de siempre. Esa es la diferencia entre una lista corta y una cola, y la razón de que una película que nunca sale acabe saliendo.
Guarda la ruleta y la lista corta se convierte en una lista de pendientes que sobrevive a la noche. Sin entrar se queda en este navegador; con la sesión abierta se abre en el portátil del otro sofá. Dos ruletas guardadas suelen ir mejor que una larga: una de entre semana con lo que dura menos de dos horas y otra de fin de semana con lo que pide atención.
¿Para qué más sirve esta ruleta?
Es la ruleta aleatoria con la lista de esta noche encima. Si la lista de pendientes está en otro sitio y va numerada — una hoja de cálculo con cuarenta filas —, la ruleta de números saca la fila y tú la buscas.
El mismo empate sobre la cena lo resuelve la ruleta de qué comer, normalmente entre las mismas dos personas. Una tarde sin nada previsto, con película o sin ella, es una ruleta de actividades.